Todos hemos tenido pérdidas en nuestras vidas. Grandes, pequeñas, todas son importantes y cambian nuestro recorrido. Todos nos hemos encontrado con alguien que cambia nuestra forma de mirar, de sentir, de amar.
Muchas veces estamos parados frente a la ventana esperando el regreso de él, de ella, de la vida. El tiempo pasa, y seguimos ahí, con la ilusión de que llegará algún día lo que la vida nos quitó. Las hojas de los árboles caen, llega el otoño, llega la primavera, pero lo que fue nuestro no llega.
Pero no todo es tan oscuro y sin sentido. Cuando perdemos a alguien, la valoramos (según dicen las frases clichés), y es cierto, pero algo más importante aún, es la huella que deja en nuestras vidas, en nuestra a alma.
¿Ya no eres la misma, o el mismo, desde que lo, o la, conociste?, ¿Te sientes diferente?, ¿Puedes mirar o sentir de otra manera? Quizá sí, quizá no. Eso sólo se descubre con el paso del tiempo. La sabiduría es amiga del tiempo, y sólo se da a conocer cuando este ha llevado un largo recorrido.
El cambió mi vida, cambió mi mirar, él me hizo recordar quien era, él me hizo darme cuenta de que me estaba volviendo otra... otra que no podía mirar más allá, otra que no podía sentir el viento, ni escuchar lo que me decía. Otra que había olvidado sonreír.
Dios, la vida, el destino, el universo, cruzó nuestros caminos por un momento, para que yo volviera a vivir. Fue un momento corto, porque él se tenía que ir rápido a donde las estrellas viven, y donde yo no puedo llegar.
Quizá algún día nos encontremos entre la gente, entre los gritos y bocinas del centro. Tal vez no nos reconoceremos, tal vez pasaremos de largo.
Siempre habrá alguien que deja algo en nosotros, bueno o malo, pero que finalmente cambia el recorrido de nuestra vida. A veces nos dice que vayamos más lento, o que aceleremos que nos vamos quedando atrás.
A veces esa persona puede volver, a veces desaparece para siempre.
Ya no hay más espera, ya no miro a la ventana, ya no vivo pensando en el mañana.
Hoy disfruto el hoy, me he hecho amiga del hoy. Hoy sonrío, hoy siento, hoy sólo vivo el hoy.

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