sábado, 6 de octubre de 2012

¿Amor?


Luciano es un gran amigo de la vida, es músico, y a veces poeta. Luciano vive en Madrid, y desde lejos lee mi blog cada vez que publico algo. Hace un tiempo me pidió espacio para escribir sobre el amor, el desamor, sobre lo que es el amor, sobre sus experiencias que le han llevado a componer hermosas canciones dedicadas a una musa invisible que vive en su corazón. 
Acá va lo que nos mandó Luciano. 

Recordé muchas cosas: “El amor siempre cuenta la misma historia”, una linda frase, no sé de quién, pero bien pensada, uno sabe lo que dice aunque no diga nada. Recordé también a De Quevedo, en su poema genial Definiendo el Amor: “Es un bien soñado, un mal presente,/ un breve descanso muy cansado”. Y aunque sea todo esto un pesimismo, como que nos agrada… es genial, es el amor que nos llama en todos lados y de todas formas a vivirlo, aunque sea solo “una” historia la que él cuente (recuerdo la frase irónica de Los Prisioneros, en Para amar,: “Amor?, amor?... dónde oí esa palabra antes?...”). Es que el amor atrapa, nos atrapa, me atrapa, y nos deja muchas veces como ciegos, sordos, mudos, y, muchas otras y reiteradas  veces, como estúpidos… jajajaja… (true story).
Nunca (nunca = palabra muy común en los textos que hablan de amor. Idem para la palabra siempre) me cansaré de poner en el estado de mi facebook el trozo de la canción de Huey Lewis And The News (conocida desde Volver al Futuro I): “The power of love is a curious thing/ make a one man weep, make another man sing…”. A mí si alguien me dice que estoy loco, siempre le digo: gracias por el piropo. Ahora, si hay alguien que me dice que estoy loco por amor, entonces voy, lo abrazo y lo aplaudo, y si supiera hacer estatuas de arcilla te juro que le haría una. Jajajaja… pero no sé, así que esa parte mejor no… jajaja.
El amor es de lo que más se habla en las redes sociales, todas,  y a lo que más se teme, casi como si enamorarse fuese la muerte. En verdad el problema está en que uno quiere respuestas y queremos evitar “sufrimientos”, tanto que olvidamos que el amor es un fin en sí mismo, no un medio para alcanzar algo. Y es por eso que no se escriben tantos poemas, ni canciones, ni se hacen películas (ni se pasan películas como dice este blog jajaja) sobre el amor de hermanos o de amigos o de padres-hijos o de amor al prójimo tanto como el amor de pareja, o el amor imposible o el amor simplemente… El problema no está en lo que pensamos sobre el amor, está en lo que omitimos sobre el amor.
El amor es la fuerza universal invisible que mueve todo y da razón a todo (recordemos el cliché supersabio de Antoine de Saint-Exupéry y recordemos los Cristianos la mejor manera de describir a Dios, en nuestra relación con Él y con nuestros hermanos: Amor), y el amor es un placer, un goce, una alegría en sí mismo; dichoso el hombre o mujer enamorado, que siente amor!, porque sabremos por ello que está vivo y que tiene una razón para levantarse a vivir, convivir y sonreír!.
Solo con el fin (y esperando que se logre ese fin) de causar el caos, el pánico y la desesperación en cada uno de los lectores que hayan llegado hasta acá, les dejaré una frase de Madre Teresa de Calcuta, mujer que amó de verdad: «Al darle a alguien todo tu amor nunca es seguro de que te amarán de regreso, pero no esperes que te amen de regreso; solo espera que el amor crezca en el corazón de la otra persona, pero si no crece, sé feliz porque creció en el tuyo. Hay cosas que te encantaría oír, que nunca escucharás de la persona que te gustaría que te las dijera, pero no seas tan sordo para no oírlas de aquel que las dice desde su corazón.»
Un abrazo a la Matilde que me dejó publicar.
“Omnia vincit Amor”