sábado, 14 de junio de 2014

El último beso

En las películas románticas siempre hay algunos finales que nos parten el alma, esas en donde los personajes deben separarse para siempre. Y nosotras suspiramos, lloramos, no comprendemos el porque de su separación. 
Hoy les quiero hablar de un final que desde un principio tuvo un fin, pero aún así su protagonista estaba decidida a dar la lucha, confiada en que le doblaría la mano al destino. Pensó que era el indicado, pensó que sería para siempre, pensó que tendría su final feliz. El no sabía lo que quería, pero disfrutaba los momentos con ella. Ambos aprendieron mucho de cada uno, ambos eran tan distintos pero iguales a la vez. Eran un engranaje perfecto, que al final de la última vuelta se rompe para no funcionar nunca más. Así fue como llegó el final, sin quererlo, sin esperarlo, un error y todo cambió, un error cometido por su impulsividad descontrolada, propia de su espíritu libre. Ese error los separó para siempre. 
Fue la despedida más larga que tuvo, ambos no se querían separar, pero el destino venía a buscarlo en un tren del olvido, que jamás regresaría a la estación. 
Se abrazaron sin querer separarse, se miraron sin decir nada, se besaron, por última vez.
Ese fue su final, su final para siempre, porque ese final no es de película romántica, ese final es de la vida real, donde amar duele, donde el corazón se rompe una y otra vez, donde olvidar cuesta, donde otros le dirán que ya pasará, pero ella sabe que no es así, ese final en donde los protagonistas no se vuelven a encontrar. 
Ese fue su final, ese fue su último beso. 

lunes, 9 de junio de 2014

Lo que dura una canción

Día a día escucho las penas de amor de mis amigos y amigas, incluso las mías, y pienso ¿tanto durará eso?
Es que de verdad el amor no debería doler... ¡es amor! al contrario, da felicidad, no dolor.He ahí cuando estoy de acuerdo con Walter Risso, el amor es amor, es positivo, no negativo, por lo tanto sufrir es ilógico, entonces ¿dónde está el error?
No lo sé, y tanto se ha escrito, y tantos consejos nos dan, y tanto que nos dicen que no vale la pena, ¿y que pasa? caemos, caemos y caemos. La misma piedra una y otra vez... que tire la primera piedra quien no haya pasado de esto (y si existe, que me lo diga para hacerle un altarcito y prenderle un par de velitas).
El amor es raro... no, el amor no es raro, el amor es maravilloso, y no me refiero al amor de pareja, sino al amor en general, a los amigos, a la familia, a la vida, !a todo! El amor en sí mismo es bueno, muy bueno, y no debería herirnos, entonces, ¿porqué sufrimos? Claramente porque no es amor, ¿o si lo es? Al principio, nunca es amor, porque el amor es algo que se construye, que se dona, que se va edificando, no sobre sentimientos que vienen y van. Es cierto, los sentimientos son necesarios, si no, seríamos de piedra, pero esos sentimientos deben ordenarse a un fin... ya, ya, me puse filosófica. El punto es, por amor no se debiera sufrir, pero a veces hay cosas que van más allá, y es inevitable que la pasemos mal, sobre todo cuando alguien a quien queremos parte lejos, o nos deja, o lo dejamos. La pena viene, y es inevitable, aunque nos digan que no vale la pena, jajaja, la pena es y será. ¿Y cuánto dura una pena? lo que dura una canción. Si se va pasar el mes oyendo a Chayanne, Arjona, a las Pandora, Juan Gabriel, es claro que la pena le va a durar harto, pero si esa canción es corta, lo más probable es que dure cuatro minutos y 35 segundos. Usted elije cuando dura su canción.