domingo, 22 de diciembre de 2013

¿Amores platónicos?

¡Tanto tiempo! No sé si me habrán extrañado o no, pero si que yo extrañaba el escribir. 
Tantas historias he conocido en este último tiempo, que no sabía por cuál empezar. Providencialmente estaba escuchando una canción de Julieta Venegas, que se llama "amores platónicos", lo que me dio la inspiración para escribir de este gran problema que tenemos los seres humanos, enamorarnos de lo imposible, de lo inalcanzable, de lo que sabemos, si o si, que jamás tendremos. No sé si tenemos así como un problema mental o una inclinación al sufrimiento, o al masoquismo, ¿a caso el amor es para llorar, sufrir y lamentarse? Simplemente no logro comprender esa atracción por aquel o aquella que nunca nos mirará, ya sea porque no le gustamos, porque está comprometido, o por lo que sea, la verdad es, jamás será para nosotros. 
Es divertido de alguna manera, ya que la canción dice "prefiero imposibles, consuelo de haber perdido demasiado". ¿Qué es eso?, ¿qué es lo que hemos perdido?, ¿Cuál es la relación de tener malas experiencias con preferir amores imposibles? La verdad, ambos duelen, pero creo que es aún más doloroso vivir de la fantasía, ya que por estar soñando dejamos pasar de largo a un amor real, concreto, tangible.
Si, es más simple soñar, fantasear, pero duele igual, ¿o no?. "Consuelo de tantos solitarios" dice otra frase de la canción, creo que al tener tantas malas experiencias en la realidad, no nos queda otra que vivir con un sueño, que daña igual, pero daña menos. Dormir por las noches y soñar con él o con ella. No nos olvidemos que los amores platónicos nos llevan a idealizar a la persona, y poco o nada nos permite conocer. Y peor aún es cuando ese amor platónico es una amiga o un amigo, ¡horror! y si ese amigo o amiga ya está comprometido? Cero posibilidad, nada que hacer. ¿Es perfecto para ti?, ¿y si no?, ¿conoces su humor?, ¿sus penas? El peligro: idealizar, y el idealizar nos hace ver perfecto a alguien que no lo es. 
¿Nunca le has hablado? entonces, ¿cómo tienes certeza de que es el amor de tu vida?
Mejor les dejo el link de la canción y vayan dejando de lado los amores imposibles y comiencen a conocer gente, pero de verdad, sin idealizar. Ojo, la almohada no cuenta como persona.

http://www.youtube.com/watch?v=-jh2CaJ4gho

lunes, 22 de abril de 2013

Canciones de ¿amor?

Hoy tomé un taxi que me llevó hasta la casa de una amiga. Mientras iba en el trayecto, me percaté de la música que oía el conductor. Era música del estilo "romántica". De esa que escuchan nuestras madres, abuelas, amigas, de esas que hablan del amor. El camino a la casa de mi amiga era largo, así que disfruté de Pandora, Yuri, Luis Miguel y Thalía. Entre que me gustaban y que me daban pena, me di cuenta de algo (si al leer esta nota, ya tú te habías dado cuenta, pido perdón de antemano, siempre llego tarde a los descubrimientos), 
¡El 90% de las canciones de amor no son de amor!
Me explico. Es cierto, si, muchas nos dicen que se enamoraron, que ahora son felices, que se sienten en el cielo y bla, bla, bla, como esa de Camila Silva (Al fin te encontré). Aunque, ella en la canción dice que antes había sufrido mucho. Osea, lo que vende no es el amor, si no las penas de este. 
Por ejemplo, hay una de Thalía que es fatal, es un cover de Roberto Carlos y se llama "Qué será de ti". Esa canción es tan sufrida, y como la canta ella en vivo es un golpe profundo al más sensible corazón. Parte de la letra dice: "Ven, que esta sed de amarte me hace bien, yo quiero amanecer contigo amor, te necesito para estar feliz" Vieron, un amor doloroso, muy doloroso. Otra que es corta vena en máxima profundidad, es la canción "Cómo te va mi amor" de las Pandoras. Para las que tienen un amor que no se puede olvidar, un amor que crece con el tiempo, esta canción es como una kriptonita para ellas. Esta es parte de la letra: "Fue un encuentro tan pequeño, que no pude sincerarme, ni decirte te extrañado como nunca imaginé. Desde entonces como espuma crece el miedo a estar sola, por que no he encontrado a alguien que me llene igual que tú". Puras penas de amor. Incluso las canciones de LuisMi son del triste amor (así le puse a estas canciones), que de chiquitito que sufría al cantar estas canciones. 
Como sea, la cosa es que las canciones no son de amor, o por qué si son de amor, ¡son tan tristes! Son un puñal que nos desarma por completo, nos ponen tristes, nos dan pena, nos hacen recordar las cosas que debemos olvidar, nos hacen ilusionarnos con amores que ya murieron, nos hacen llorar, nos hacen cuestionarnos qué es realmente el amor. ¿Por qué si el amor es tan bonito, da tanta felicidad, hace sentir en las nubes, las canciones no lo proyectan así? 
Hoy simplemente aprendí que si realmente quiero sentir el amor, no debo escuchar una canción de desamor... A no ser que sea masoquista, ahí hasta las canciones de Marco Antonio Solís son bienvenidas. 
Buenas noches, soy Matilde y me voy a escuchar a Yuri. 

martes, 26 de marzo de 2013

Amores que matan

Hay amores que matan, que desgarran, amores que a pesar de estar enterrados metros bajo tierra, deciden salir en los momentos menos esperados. Esos amores que creíamos olvidados, pero que están tan vivos aún. 


Un gran amor finalmente nunca se olvida, nunca se va tan fácil de nuestras vidas. Un gran amor simplemente construye su hogar en nuestro dolor. Yo creí que lo había olvidado, que ya había muerto, pero ayer me dí cuenta de que sigue vivo, en canciones, en películas, en lugares, en mi cabeza, es ahí donde él vive, lugares que son su hogar, y que no quiere dejar. 
Pero, ¿He sido yo quien le da dado un lugar donde quedarse?, ¿Soy la que debe echarlo por completo de mi hogar?, ¿El realmente quiere irse? No lo sé, ni nunca voy a entender lo que quiere, lo que pasa por su cabeza. 

Es un ser cruel y necio, una termita que se come mi corazón. Ambos queremos dejarnos partir, pero hay un pequeño hilo, delgado, transparente que nos mantiene unidos, queremos escapar, no nos queremos volver a ver nunca más, queremos correr lejos sin mirar atrás. 

Cada día me repito, ya se fue, ya se fue, es otro día, una nueva página. 
La única manera es sacarlo de raíz, que es lo que más duele, porque implica destrozar, romper, pero es la única manera de plantar algo nuevo ahí. 
Los finales de películas no existen, no son tan simples, en la realidad la gente no hace locuras por amor, no es tan jugada, no cree en el amor, las películas nos muestran lo que nosotros no somos capaces de hacer. Por eso no creo en los finales de felices para siempre. 
Hay amores que matan, pero poco a poco voy volviendo a la vida, dejando que la luz brille en mi rostro, volviendo a unir los pedazos rotos de mi corazón. 
Lo amé como a nadie, él apenas me quiso un poco.
Así es en la vida real, siempre hay uno que pierde todo.