En las películas románticas siempre hay algunos finales que nos parten el alma, esas en donde los personajes deben separarse para siempre. Y nosotras suspiramos, lloramos, no comprendemos el porque de su separación.
Hoy les quiero hablar de un final que desde un principio tuvo un fin, pero aún así su protagonista estaba decidida a dar la lucha, confiada en que le doblaría la mano al destino. Pensó que era el indicado, pensó que sería para siempre, pensó que tendría su final feliz. El no sabía lo que quería, pero disfrutaba los momentos con ella. Ambos aprendieron mucho de cada uno, ambos eran tan distintos pero iguales a la vez. Eran un engranaje perfecto, que al final de la última vuelta se rompe para no funcionar nunca más. Así fue como llegó el final, sin quererlo, sin esperarlo, un error y todo cambió, un error cometido por su impulsividad descontrolada, propia de su espíritu libre. Ese error los separó para siempre.
Fue la despedida más larga que tuvo, ambos no se querían separar, pero el destino venía a buscarlo en un tren del olvido, que jamás regresaría a la estación.
Se abrazaron sin querer separarse, se miraron sin decir nada, se besaron, por última vez.
Ese fue su final, su final para siempre, porque ese final no es de película romántica, ese final es de la vida real, donde amar duele, donde el corazón se rompe una y otra vez, donde olvidar cuesta, donde otros le dirán que ya pasará, pero ella sabe que no es así, ese final en donde los protagonistas no se vuelven a encontrar.
Ese fue su final, ese fue su último beso.
sábado, 14 de junio de 2014
lunes, 9 de junio de 2014
Lo que dura una canción
Día a día escucho las penas de amor de mis amigos y amigas, incluso las mías, y pienso ¿tanto durará eso?
Es que de verdad el amor no debería doler... ¡es amor! al contrario, da felicidad, no dolor.He ahí cuando estoy de acuerdo con Walter Risso, el amor es amor, es positivo, no negativo, por lo tanto sufrir es ilógico, entonces ¿dónde está el error?
No lo sé, y tanto se ha escrito, y tantos consejos nos dan, y tanto que nos dicen que no vale la pena, ¿y que pasa? caemos, caemos y caemos. La misma piedra una y otra vez... que tire la primera piedra quien no haya pasado de esto (y si existe, que me lo diga para hacerle un altarcito y prenderle un par de velitas).
El amor es raro... no, el amor no es raro, el amor es maravilloso, y no me refiero al amor de pareja, sino al amor en general, a los amigos, a la familia, a la vida, !a todo! El amor en sí mismo es bueno, muy bueno, y no debería herirnos, entonces, ¿porqué sufrimos? Claramente porque no es amor, ¿o si lo es? Al principio, nunca es amor, porque el amor es algo que se construye, que se dona, que se va edificando, no sobre sentimientos que vienen y van. Es cierto, los sentimientos son necesarios, si no, seríamos de piedra, pero esos sentimientos deben ordenarse a un fin... ya, ya, me puse filosófica. El punto es, por amor no se debiera sufrir, pero a veces hay cosas que van más allá, y es inevitable que la pasemos mal, sobre todo cuando alguien a quien queremos parte lejos, o nos deja, o lo dejamos. La pena viene, y es inevitable, aunque nos digan que no vale la pena, jajaja, la pena es y será. ¿Y cuánto dura una pena? lo que dura una canción. Si se va pasar el mes oyendo a Chayanne, Arjona, a las Pandora, Juan Gabriel, es claro que la pena le va a durar harto, pero si esa canción es corta, lo más probable es que dure cuatro minutos y 35 segundos. Usted elije cuando dura su canción.
miércoles, 19 de febrero de 2014
La mártir.
Para muchos y muchas, amar es la razón de vivir, es el aire que respiran, es... es lo mejor, para otros es... es morir en vida. ¿Y cómo así? fácil, son los y las mártires del amor. ¿Y quienes son? Son hombres y mujeres que se desviven por alguien que jamás, pero jamás, le darán una mísera oportunidad de tener una relación y suelen conformarse con las migajas de la amistad, que para ellos es lejos lo mejor que pueden tener. Dicen que peor es nada, pero la nada es sólo nada ¿y ser nada es lo que quieren? Pienso que muchos y muchas hemos caído en el error de ser mártires, y a veces es inevitable... algún día se fijará en mí... algún día nunca, si la persona en cuestión no te toma en cuenta salvo para decirte que está perdidamente enamorada de otra, pfff, olvídate de seguir el cordero que va al matadero y corre hacia otros caminos. Así es la cosa, y digo esto porque en mis vacaciones he estado reflexionando sobre el tema y gracias a los testimonios de mis queridas lectoras les diré que ser mártir no se usa. Ustedes se preguntarán como reconocerlos, ¿no? Aquí van algunos tips:
Son aquellas mujeres y aquellos hombres que han alcanzado de manera increíble la virtud de la esperanza, es decir, siempre tendrán la esperanza de que la persona amada les dará una oportunidad.
Creen que cada muestra de cariño, preocupación, o lo que sea, son señales de que una futura relación se viene, así que a prepararse.
Siempre están dispuestos o dispuestas para la persona amada, ya sea para ayudarles a algún trabajo en la universidad, para consolarlos de sus penas o para besarles los pies.
Cuando tú le hablas de tus otras conquistas te ignoran, te cambian de tema o te dicen que esa persona no está a tu altura.
Siempre creerán que algo tienen, que tu la o lo amas en secreto, que aún no te das cuenta.
Te miran con cara de cordero degollado.
Hacen todo para llamar tu atención (cuando digo todo, es todo)
Te hablan tooooodooo el día por cada red social existente.
Encuentran que tu asquerosa espinilla en la nariz es realmente hermosa, más bella que la luna llena.
Te aman a pesar de tú les dejaste en claro que jamás de los jamases podrías fijarte en el o ella.
Ven tu facebook cien veces al día y se aseguran de que estés en línea en whatsapp.
Y sobre todo, lloran, sufren, saben que eres imposible, y aún así te esperaran eternamente, como buenos mártires del amor.
Yo creo que muchos hemos sido mártir, o quizá lo somos en este momento y no lo sabemos, así que cuidado, si no te pescan, dar la media vuelta y ve con el sol cuando caiga la tarde, como diría nuestro Luismi.
miércoles, 29 de enero de 2014
Guía para ser jugado.
Hola! ¿Cómo están? Espero que estén disfrutando de sus vacaciones. Lo que es yo, estoy en una casa al frente de una laguna, ideal para desconectarse del ruido capitalino y para desintoxicar el alma. Hay tantos temas que hablar, tantas historias que contar. Así que tendremos muchas notas de Matilde este verano... espero.
No sabía por donde empezar hoy, pero mis queridas amigas me han inspirado a hablar del hombre chileno, esa especie única en el mundo, tan especial e incomprensible.
¿Y cómo es este tipo? Según mis estudios científicos, basados seriamente en la experiencias de mis amigas, muchas de ellas con estadía en el extranjero donde han tenido experiencias con machos internacionales, el chileno es tímido, es "quedado", es leeeeennnntoooo. En pocas palabras, no es jugado, o eso dicen. No me gustaría generalizar, ya que hay algunos especímenes realmente jugados, pero creo que son el 5% de la sociedad masculina de este país escondido al fin del mundo. El otro 95% es el de los machos fomes, que se quedan, que no saben como conquistar a una mujer, que no saben como retener a una mujer, porque hay que decirlo, algunos se la juegan al principio, pero cuando ya la tienen nunca más la pescaron, nunca más fueron creativos, y por supuesto, la mujer se va y ellos se quejan de que somos nosotras las complicadas. Si, claro. El argentino, ¿cómo es? canchero, seductor, que decir de los italianos, uf, mamma mia. No sé si podría decir lo mismo de los queridos "gringos" o de los ingleses, ¿qué creen ustedes?
El chileno no atina, es una la que lleva las riendas, en una la que tiene que dar el primer paso ¿Qué pasó con eso de que era el hombre el que conquistaba? Parece que eso se acabo hace dos siglos atrás, porque ahora es una la que tiene que hacer todo (menos mal que no han perdido galantería y siguen pagando la cuenta).
De partida, cuesta años que te hablen (o que te agreguen a facebook, generalmente eso lo hace una), una vez logrado eso, que atinen para invitarte a salir, ufffff, es casi milagro, y que te den el primer beso? Eso es ya cataclismo mundial, y que decir de que te pidan pololeo, eso si es que es la parusía en su plenitud.
Chilenos, ustedes son lentos, acéptenlo. Sin embargo, las féminas nacionales los invitamos a, primero asumirlo, y segundo, quiebren con ese paradigma de tortugas (hasta las ninjas eran más rápidas) y atinen, nosotras se lo agradeceremos. Pero ojo, hay límites, primero, no ser jote desagradable, no ser insistente todo el tiempo, darnos nuestro espacio, no sean celosos de nuestros amigos (y menos de nuestras amigas, que hay hombres que son celosos de ellas, qué onda!), sean románticos pero no patéticos (las rosas rojas están pasadas de moda), sean creativos pero no idiotas (tirarse de un puente no es tierno), sea caballero pero no acartonado, robe un beso pero no corra mano. Si es feo, póngase bonito, si es bonito, no se ponga weón, háganos reír, no sea fome, cuéntenos de su vida, pero no sea egocéntrico, y si, a pesar de todos estos consejos, no lo pescan, nada que hacer, siga adelante y busque otros mares.
No sabía por donde empezar hoy, pero mis queridas amigas me han inspirado a hablar del hombre chileno, esa especie única en el mundo, tan especial e incomprensible.
¿Y cómo es este tipo? Según mis estudios científicos, basados seriamente en la experiencias de mis amigas, muchas de ellas con estadía en el extranjero donde han tenido experiencias con machos internacionales, el chileno es tímido, es "quedado", es leeeeennnntoooo. En pocas palabras, no es jugado, o eso dicen. No me gustaría generalizar, ya que hay algunos especímenes realmente jugados, pero creo que son el 5% de la sociedad masculina de este país escondido al fin del mundo. El otro 95% es el de los machos fomes, que se quedan, que no saben como conquistar a una mujer, que no saben como retener a una mujer, porque hay que decirlo, algunos se la juegan al principio, pero cuando ya la tienen nunca más la pescaron, nunca más fueron creativos, y por supuesto, la mujer se va y ellos se quejan de que somos nosotras las complicadas. Si, claro. El argentino, ¿cómo es? canchero, seductor, que decir de los italianos, uf, mamma mia. No sé si podría decir lo mismo de los queridos "gringos" o de los ingleses, ¿qué creen ustedes?
El chileno no atina, es una la que lleva las riendas, en una la que tiene que dar el primer paso ¿Qué pasó con eso de que era el hombre el que conquistaba? Parece que eso se acabo hace dos siglos atrás, porque ahora es una la que tiene que hacer todo (menos mal que no han perdido galantería y siguen pagando la cuenta).
De partida, cuesta años que te hablen (o que te agreguen a facebook, generalmente eso lo hace una), una vez logrado eso, que atinen para invitarte a salir, ufffff, es casi milagro, y que te den el primer beso? Eso es ya cataclismo mundial, y que decir de que te pidan pololeo, eso si es que es la parusía en su plenitud.
Chilenos, ustedes son lentos, acéptenlo. Sin embargo, las féminas nacionales los invitamos a, primero asumirlo, y segundo, quiebren con ese paradigma de tortugas (hasta las ninjas eran más rápidas) y atinen, nosotras se lo agradeceremos. Pero ojo, hay límites, primero, no ser jote desagradable, no ser insistente todo el tiempo, darnos nuestro espacio, no sean celosos de nuestros amigos (y menos de nuestras amigas, que hay hombres que son celosos de ellas, qué onda!), sean románticos pero no patéticos (las rosas rojas están pasadas de moda), sean creativos pero no idiotas (tirarse de un puente no es tierno), sea caballero pero no acartonado, robe un beso pero no corra mano. Si es feo, póngase bonito, si es bonito, no se ponga weón, háganos reír, no sea fome, cuéntenos de su vida, pero no sea egocéntrico, y si, a pesar de todos estos consejos, no lo pescan, nada que hacer, siga adelante y busque otros mares.
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